miércoles, 25 de marzo de 2015

Tangibilizar el seguro, es posible gracias a propuestas de valor añadido

Hoy en día nos encontramos ante una sociedad en constante evolución y dónde aparecen de manera regular nuevas tendencias, colectivos, actividades, etc. Consciente de esto, el sector asegurador se adapta a esta realidad ofreciendo, además de las pólizas tradicionales, nuevas propuestas adaptadas a las necesidades actuales.


Como norma al ser humano le gusta sentirse protegido y por eso, de forma voluntaria o por obligación, adquiere pólizas de seguro para proteger diferentes aspectos de su vida como son el hogar, el coche, su salud, su mascota, etc. Pero en numerosas ocasiones, el uso de una póliza adquirida se reduce a la mínima expresión y esto acaba haciendo mella en el asegurado, quien con el tiempo, adquiere un sentimiento de frustración que puede conducirlo a solicitar la baja del seguro.


Las Entidades Aseguradoras deben trabajar para evitar que acabe aflorando este sentimiento en el asegurado, y que encuentre en las propuestas que le plantea la Entidad, soluciones a las situaciones con las que se enfrenta en su día a día, haciendo así tangible un intangible.


Pero ¿cómo tangibilizar un seguro? Una buena opción es añadir a las pólizas tradicionales de responsabilidad civil, accidentes, salud, vida, etc. un servicio de valor añadido que promueva el uso regular e inmediato de la póliza.


En este sentido, soluciones como las que propone ASPAD (sin barreras, con cobertura nacional, con un amplio cuadro de centros veterinarios y con un sistema de pago por uso), son la pieza clave para poner en valor la adquisición y mantenimiento del seguro, además de contribuir a la fidelización del cliente.